Abusos de la estadistica

Ejemplos de estadísticas engañosas en política

Las estadísticas, cuando se utilizan de forma engañosa, pueden engañar al observador casual para que crea algo distinto de lo que muestran los datos. Es decir, se produce un mal uso de las estadísticas cuando un argumento estadístico afirma una falsedad. En algunos casos, el mal uso puede ser accidental. En otros, es intencionado y para el beneficio del autor. Cuando la razón estadística en cuestión es falsa o está mal aplicada, esto constituye una falacia estadística.
Es fácil caer en los errores. Los científicos profesionales, incluso los matemáticos y los estadísticos profesionales, pueden ser engañados incluso por algunos métodos simples, aunque tengan cuidado de comprobarlo todo. Se sabe que los científicos se engañan a sí mismos con la estadística debido al desconocimiento de la teoría de la probabilidad y a la falta de estandarización de sus pruebas.
Una definición utilizable es: “Uso incorrecto de la estadística: Utilizar los números de tal manera que -ya sea por intención o por ignorancia o descuido- las conclusiones sean injustificadas o incorrectas”[1] Los “números” incluyen gráficos engañosos de los que ya se ha hablado. El término no se encuentra habitualmente en los textos de estadística y no se conoce ninguna definición autorizada. Se trata de una generalización de la mentira con la estadística que se describió con profusión mediante ejemplos de estadísticos hace 60 años.

El mal uso de las estadísticas en medicina

Los análisis estadísticos han sido históricamente un pilar de las industrias de alta tecnología y de negocios avanzados, y hoy son más importantes que nunca. Con el auge de la tecnología avanzada y las operaciones globalizadas, los análisis estadísticos ofrecen a las empresas una visión para resolver las incertidumbres extremas del mercado. Los estudios fomentan la toma de decisiones con conocimiento de causa, juicios sólidos y acciones llevadas a cabo sobre el peso de las pruebas, no de las suposiciones.
Dado que las empresas se ven a menudo obligadas a seguir una hoja de ruta del mercado difícil de interpretar, los métodos estadísticos pueden ayudar a la planificación necesaria para navegar por un paisaje lleno de baches, escollos y competencia hostil. Los estudios estadísticos también pueden ayudar en la comercialización de bienes o servicios, y en la comprensión de los factores de valor únicos de cada mercado objetivo. En la era digital, estas capacidades se potencian y aprovechan aún más mediante la implantación de tecnología avanzada y software de inteligencia empresarial.  Si todo esto es cierto, ¿cuál es el problema de las estadísticas?

Cuáles son los usos y abusos de las estadísticas en el mundo real

Las estadísticas, cuando se utilizan de forma engañosa, pueden engañar al observador casual para que crea algo distinto de lo que muestran los datos. Es decir, se produce un mal uso de la estadística cuando un argumento estadístico afirma una falsedad. En algunos casos, el mal uso puede ser accidental. En otros, es intencionado y para el beneficio del autor. Cuando la razón estadística en cuestión es falsa o está mal aplicada, esto constituye una falacia estadística.
Es fácil caer en los errores. Los científicos profesionales, incluso los matemáticos y los estadísticos profesionales, pueden ser engañados incluso por algunos métodos simples, aunque tengan cuidado de comprobarlo todo. Se sabe que los científicos se engañan a sí mismos con la estadística debido al desconocimiento de la teoría de la probabilidad y a la falta de estandarización de sus pruebas.
Una definición utilizable es: “Uso incorrecto de la estadística: Utilizar los números de tal manera que -ya sea por intención o por ignorancia o descuido- las conclusiones sean injustificadas o incorrectas”[1] Los “números” incluyen gráficos engañosos de los que ya se ha hablado. El término no se encuentra habitualmente en los textos de estadística y no se conoce ninguna definición autorizada. Se trata de una generalización de la mentira con la estadística que se describió con profusión mediante ejemplos de estadísticos hace 60 años.

Usos y abusos de la estadística pdf

La estadística, cuando se utiliza de forma engañosa, puede engañar al observador casual para que crea algo distinto de lo que muestran los datos. Es decir, se produce un mal uso de la estadística cuando un argumento estadístico afirma una falsedad. En algunos casos, el mal uso puede ser accidental. En otros, es intencionado y para el beneficio del autor. Cuando la razón estadística en cuestión es falsa o está mal aplicada, esto constituye una falacia estadística.
Es fácil caer en los errores. Los científicos profesionales, incluso los matemáticos y los estadísticos profesionales, pueden ser engañados incluso por algunos métodos simples, aunque tengan cuidado de comprobarlo todo. Se sabe que los científicos se engañan a sí mismos con la estadística debido al desconocimiento de la teoría de la probabilidad y a la falta de estandarización de sus pruebas.
Una definición utilizable es: “Uso incorrecto de la estadística: Utilizar los números de tal manera que -ya sea por intención o por ignorancia o descuido- las conclusiones sean injustificadas o incorrectas”[1] Los “números” incluyen gráficos engañosos de los que ya se ha hablado. El término no se encuentra habitualmente en los textos de estadística y no se conoce ninguna definición autorizada. Se trata de una generalización de la mentira con la estadística que se describió con profusión mediante ejemplos de estadísticos hace 60 años.

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