Cuando se descubrio el oxigeno

Cómo se descubrió el oxígeno por joseph priestley

El oxígeno está históricamente entrelazado desde su descubrimiento con aplicaciones radicales como panacea por parte de charlatanes y de atrevidos hombres que construían puentes con cajones submarinos. El oxígeno ha hecho posible la … [ver introducción completa]
El oxígeno está históricamente entrelazado desde su descubrimiento con aplicaciones radicales como panacea por charlatanes y por hombres audaces que construyeron puentes utilizando cajones submarinos. El oxígeno ha hecho posible la exploración de las profundidades de los océanos, empezando por los trajes de buceo con casco y extendiéndose a los equipos de submarinismo, los hábitats subacuáticos y los submarinos, así como a la exploración espacial. El oxígeno molecular interviene de forma crítica en la salud y la enfermedad de más formas que cualquier otro elemento. Es esencial para el metabolismo de los alimentos que nutren nuestro cuerpo. Comprender su naturaleza biológica y química nos ayuda a entender los efectos del ejercicio, las vitaminas y los suplementos, y los fármacos utilizados para las terapias contra el cáncer.
Oxígeno, el aliento de la vida es una referencia completa sobre los aspectos históricos, biológicos, químicos y médicos del oxígeno. Los lectores, tanto profanos como expertos, conocerán los fundamentos de la química del oxígeno, su funcionamiento en el cuerpo humano y el papel de los oxidantes en el desarrollo de diversas enfermedades. Los capítulos contienen notas históricas que destacan los descubrimientos de los investigadores pioneros.

Quién descubrió el oxígeno en 1774

La evolución del oxígeno es el proceso de generación de oxígeno molecular (O2) mediante una reacción química, generalmente a partir del agua. La evolución del oxígeno a partir del agua se realiza mediante la fotosíntesis oxigénica, la electrólisis del agua y la descomposición térmica de diversos óxidos. El proceso biológico favorece la vida aeróbica. Cuando se necesita oxígeno relativamente puro para la industria, se aísla por destilación de aire licuado[1].
La evolución fotosintética del oxígeno es el proceso fundamental por el que se genera el oxígeno en la biosfera terrestre. La reacción forma parte de las reacciones dependientes de la luz de la fotosíntesis en las cianobacterias y los cloroplastos de las algas verdes y las plantas. Utiliza la energía de la luz para dividir una molécula de agua en sus protones y electrones para la fotosíntesis. El oxígeno libre, generado como subproducto de esta reacción, se libera a la atmósfera[2].
La oxidación del agua está catalizada por un cofactor que contiene manganeso y que se encuentra en el fotosistema II, conocido como complejo de evolución del oxígeno (OEC) o complejo de división del agua. El manganeso es un cofactor importante, y el calcio y el cloruro también son necesarios para que se produzca la reacción[3] La estequiometría que sigue esta reacción:

Símbolo del oxígeno

Cuando Joseph Priestley descubrió el oxígeno en 1774, respondió a las antiguas preguntas de por qué y cómo arden las cosas. Inglés de nacimiento, Priestley estaba profundamente involucrado en la política y la religión, así como en la ciencia. Cuando su apoyo a las revoluciones americana y francesa hizo peligrosa su permanencia en su país, Priestley abandonó Inglaterra en 1794 y continuó su trabajo en América hasta su muerte.
Hace unos 2.500 años, los antiguos griegos identificaron el aire -junto con la tierra, el fuego y el agua- como uno de los cuatro componentes elementales de la creación. Esta noción puede parecer ahora encantadoramente primitiva. Pero tenía mucho sentido en aquella época, y había tan pocas razones para discutirla que la idea persistió hasta finales del siglo XVIII. Podría haber perdurado aún más si no hubiera sido por un químico inglés de pensamiento libre y teólogo inconformista llamado Joseph Priestley.
Priestley (1733-1804) fue enormemente productivo en la investigación y ampliamente notorio en la filosofía. Inventó el agua carbonatada y la goma de borrar, identificó una docena de compuestos químicos clave y escribió un importante artículo sobre la electricidad. Sus escritos religiosos poco ortodoxos y su apoyo a las revoluciones americana y francesa enfurecieron tanto a sus compatriotas que se vio obligado a huir de Inglaterra en 1794. Se instaló en Pensilvania, donde continuó sus investigaciones hasta su muerte.

Comentarios

Cuando Joseph Priestley descubrió el oxígeno en 1774, respondió a las antiguas preguntas de por qué y cómo arden las cosas. Inglés de nacimiento, Priestley estaba profundamente involucrado en la política y la religión, además de la ciencia. Cuando su apoyo a las revoluciones americana y francesa hizo peligrosa su permanencia en su país, Priestley abandonó Inglaterra en 1794 y continuó su trabajo en América hasta su muerte.
Hace unos 2.500 años, los antiguos griegos identificaron el aire -junto con la tierra, el fuego y el agua- como uno de los cuatro componentes elementales de la creación. Esta noción puede parecer ahora encantadoramente primitiva. Pero tenía mucho sentido en aquella época, y había tan pocas razones para discutirla que la idea persistió hasta finales del siglo XVIII. Podría haber perdurado aún más si no hubiera sido por un químico inglés de pensamiento libre y teólogo inconformista llamado Joseph Priestley.
Priestley (1733-1804) fue enormemente productivo en la investigación y ampliamente notorio en la filosofía. Inventó el agua carbonatada y la goma de borrar, identificó una docena de compuestos químicos clave y escribió un importante artículo sobre la electricidad. Sus escritos religiosos poco ortodoxos y su apoyo a las revoluciones americana y francesa enfurecieron tanto a sus compatriotas que se vio obligado a huir de Inglaterra en 1794. Se instaló en Pensilvania, donde continuó sus investigaciones hasta su muerte.

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