Descomposicion de las frutas

Experimento de descomposición de la fruta

Mientras esperamos ansiosamente la maduración de nuestras frutas favoritas del verano, los competidores microscópicos están trabajando para multiplicarlas y consumirlas en un mundo más allá de nuestra vista. Si esperamos demasiado, la actividad de hongos, bacterias y otros microbios pronto aparecerá como una mancha inesperada, una “pelusa” sospechosa o un follaje extrañamente rizado.
Fruits in Decay es una nueva exposición especial en la galería Glass Flowers que explora el tizón, la podredumbre y otras enfermedades en las frutas de verano. Presenta modelos botánicos de fresas, melocotones, albaricoques, ciruelas y peras, realizados por el famoso artista del vidrio Rudolf Blaschka, con un detalle exquisito. Expuestos por primera vez en casi dos décadas, estos modelos captan -con un asombroso realismo- las complejidades y la extraña belleza de las frutas en distintos estados de deterioro.

Crucigrama de la descomposición de la fruta

La descomposición es el proceso por el cual las sustancias orgánicas muertas se descomponen en materia orgánica o inorgánica más simple, como dióxido de carbono, agua, azúcares simples y sales minerales. El proceso forma parte del ciclo de los nutrientes y es esencial para reciclar la materia finita que ocupa el espacio físico de la biosfera. Los cuerpos de los organismos vivos comienzan a descomponerse poco después de su muerte. Los animales, como las lombrices, también ayudan a descomponer los materiales orgánicos. Los organismos que hacen esto se conocen como descomponedores. Aunque no hay dos organismos que se descompongan de la misma manera, todos pasan por las mismas etapas secuenciales de descomposición. La ciencia que estudia la descomposición suele denominarse tafonomía, del griego taphos, que significa tumba. La descomposición también puede ser un proceso gradual en el caso de los organismos que tienen largos periodos de inactividad[1].
Se puede diferenciar la sustancia abiótica de la biótica (biodegradación). La primera significa “la degradación de una sustancia por procesos químicos o físicos, por ejemplo, la hidrólisis”[2] La segunda significa “la descomposición metabólica de materiales en componentes más simples por parte de organismos vivos”,[3] normalmente por microorganismos.

Cómo medir la descomposición de la fruta

Muestre a los alumnos el siguiente vídeo time-lapse de un cuenco de fruta y verdura. Ponga el vídeo en pausa en el minuto 0:08 (antes de que empiece la descomposición) y pida a los alumnos que nombren las frutas y verduras del cuenco para que todo el mundo esté de acuerdo.    Diga a los alumnos que el vídeo mostrará lo que ocurre con la fruta y la verdura durante 74 días, con una imagen tomada cada 40 minutos (36 imágenes al día) y reproducida a 30 imágenes por segundo.    Pida a los alumnos que hagan predicciones sobre lo que les ocurrirá a las frutas y verduras.    Reproduzca el vídeo y pida a los alumnos que describan lo que están viendo.
A continuación, diga a los alumnos que van a ver un vídeo time-lapse de una piña tomado durante dos meses.    Pida a los alumnos que predigan lo que va a ocurrir.    Muestre a los alumnos los primeros 50 segundos (después de los 50 segundos, el vídeo se reproduce en sentido inverso).
Causa y efecto Plantear preguntas a los alumnos sobre lo que ha ocurrido y lo que ha provocado los cambios en la fruta y la verdura ayuda a los alumnos a empezar a considerar la posibilidad de causas subyacentes que pueden ser invisibles.    Identificar este tipo de causas es cada vez más importante a medida que los alumnos avanzan en el itinerario.

Por qué la fruta se estropea tan rápido en mi casa

La descomposición es el proceso por el cual las sustancias orgánicas muertas se descomponen en materia orgánica o inorgánica más simple, como dióxido de carbono, agua, azúcares simples y sales minerales. El proceso forma parte del ciclo de los nutrientes y es esencial para reciclar la materia finita que ocupa el espacio físico de la biosfera. Los cuerpos de los organismos vivos comienzan a descomponerse poco después de su muerte. Los animales, como las lombrices, también ayudan a descomponer los materiales orgánicos. Los organismos que hacen esto se conocen como descomponedores. Aunque no hay dos organismos que se descompongan de la misma manera, todos pasan por las mismas etapas secuenciales de descomposición. La ciencia que estudia la descomposición suele denominarse tafonomía, del griego taphos, que significa tumba. La descomposición también puede ser un proceso gradual en el caso de los organismos que tienen largos periodos de inactividad[1].
Se puede diferenciar la sustancia abiótica de la biótica (biodegradación). La primera significa “la degradación de una sustancia por procesos químicos o físicos, por ejemplo, la hidrólisis”[2] La segunda significa “la descomposición metabólica de materiales en componentes más simples por parte de organismos vivos”,[3] normalmente por microorganismos.

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