Fototropismo en las plantas

Fototropismo en las plantas

Fototropismo negativo

El estudio del movimiento de las plantas hacia la luz, también llamado fototropismo, tiene una historia venerable con gigantes como Charles Darwin y Frits Went involucrados en su estudio, que llevó al descubrimiento de la hormona vegetal auxina (Went, 1928). Ahora conocemos a fondo sus fundamentos mecánicos (Christie y Murphy, 2013). Por lo tanto, es aún más sorprendente que los fundamentos de las respuestas fototrópicas aún puedan ser descubiertos. Entre estos descubrimientos, Ballaré et al. (1992) observaron que el fototropismo aumenta cuando las plantas crecen dentro de un dosel. Las plantas perciben la aglomeración bajo un dosel mediante una disminución de la relación entre la luz roja y la luz roja (baja R:FR; LRFR). Este efecto se debe a la mayor reflexión de la luz FR de las hojas vecinas. Las hojas circundantes también filtran y reducen la luz azul disponible (baja luz azul; LBL). La LRFR y la LBL promueven el alargamiento del tallo de las plantas y esta respuesta competitiva se considera un cambio adaptativo para acelerar el crecimiento de la planta fuera de la cubierta y alcanzar la luz solar, el principal recurso de la vida vegetal. Entonces, ¿cuál de estas señales luminosas es importante y qué fotorreceptores están implicados?

Gravitropis…

La luz de la lámpara (1.) funciona como un cambio detectable en el entorno de la planta. Como resultado, la planta exhibe una reacción de fototropismo–crecimiento direccional (2.) hacia el estímulo luminoso.
La distribución de la auxina controla el fototropismo. 1. La luz del sol incide en la planta directamente desde arriba. La auxina (puntos rosas) fomenta el crecimiento hacia arriba. 2, 3, 4. La luz solar incide en la planta en ángulo. La auxina se concentra en un lado, fomentando el crecimiento en ángulo desde el tallo precedente.
Ravenalas creciendo entre dos edificios en Kinshasa, República Democrática del Congo. El plano (aquí perpendicular al eje norte-sur) de estas dos plantas está orientado para maximizar la absorción de la luz del día.
El fototropismo es el crecimiento de un organismo en respuesta a un estímulo luminoso. El fototropismo se observa con mayor frecuencia en las plantas, pero también puede darse en otros organismos, como los hongos. Las células de la planta que están más alejadas de la luz tienen una sustancia química llamada auxina que reacciona cuando se produce el fototropismo. Esto hace que la planta tenga células alargadas en el lado más alejado de la luz. El fototropismo es uno de los muchos tropismos o movimientos de las plantas que responden a estímulos externos. El crecimiento hacia una fuente de luz se denomina fototropismo positivo, mientras que el crecimiento lejos de la luz se denomina fototropismo negativo. El fototropismo negativo no debe confundirse con el escototropismo, que se define como el crecimiento hacia la oscuridad, mientras que el fototropismo negativo puede referirse al crecimiento lejos de una fuente de luz o hacia la oscuridad[1] La mayoría de los brotes de las plantas presentan fototropismo positivo y reorganizan sus cloroplastos en las hojas para maximizar la energía fotosintética y promover el crecimiento[2][3] Algunas puntas de brotes de vid presentan fototropismo negativo, lo que les permite crecer hacia objetos sólidos y oscuros y trepar por ellos. La combinación de fototropismo y gravitropismo permite a las plantas crecer en la dirección correcta[4].

Heliotropis…

La luz de la lámpara (1.) funciona como un cambio detectable en el entorno de la planta. Como resultado, la planta exhibe una reacción de fototropismo–crecimiento direccional (2.) hacia el estímulo luminoso.
La distribución de la auxina controla el fototropismo. 1. La luz del sol incide en la planta directamente desde arriba. La auxina (puntos rosas) fomenta el crecimiento hacia arriba. 2, 3, 4. La luz solar incide en la planta en ángulo. La auxina se concentra en un lado, fomentando el crecimiento en ángulo desde el tallo precedente.
Ravenalas creciendo entre dos edificios en Kinshasa, República Democrática del Congo. El plano (aquí perpendicular al eje norte-sur) de estas dos plantas está orientado para maximizar la absorción de la luz del día.
El fototropismo es el crecimiento de un organismo en respuesta a un estímulo luminoso. El fototropismo se observa con mayor frecuencia en las plantas, pero también puede darse en otros organismos, como los hongos. Las células de la planta que están más alejadas de la luz tienen una sustancia química llamada auxina que reacciona cuando se produce el fototropismo. Esto hace que la planta tenga células alargadas en el lado más alejado de la luz. El fototropismo es uno de los muchos tropismos o movimientos de las plantas que responden a estímulos externos. El crecimiento hacia una fuente de luz se denomina fototropismo positivo, mientras que el crecimiento lejos de la luz se denomina fototropismo negativo. El fototropismo negativo no debe confundirse con el escototropismo, que se define como el crecimiento hacia la oscuridad, mientras que el fototropismo negativo puede referirse al crecimiento lejos de una fuente de luz o hacia la oscuridad[1] La mayoría de los brotes de las plantas presentan fototropismo positivo y reorganizan sus cloroplastos en las hojas para maximizar la energía fotosintética y promover el crecimiento[2][3] Algunas puntas de brotes de vid presentan fototropismo negativo, lo que les permite crecer hacia objetos sólidos y oscuros y trepar por ellos. La combinación de fototropismo y gravitropismo permite a las plantas crecer en la dirección correcta[4].

Retroalimentación

El tropismo es una respuesta de crecimiento entre una planta y un estímulo externo. El estímulo puede ser el clima, el tacto, el tiempo, la gravedad o la luz. Una respuesta positiva se indica con un crecimiento hacia el estímulo y una respuesta negativa se indica con un crecimiento alejado del estímulo. La luz es un estímulo al que las plantas responden. Esto se llama fototropismo (foto= luz).
Las plantas suelen mostrar una respuesta fototrópica positiva a la luz, lo que significa que crecen hacia una fuente de luz. Las hormonas vegetales denominadas auxinas intervienen en el fototropismo. La auxina es una hormona de crecimiento de las plantas. Cuando la luz incide sobre un lado de la planta, las auxinas se desplazan hacia el lado oscuro de la planta. Las hormonas estimulan el alargamiento de las células del lado oscuro de la planta, mientras que las células del lado claro permanecen igual. Este alargamiento en un lado y la permanencia en el otro hace que la planta se doble en la dirección de la luz. Esta curvatura permite que más luz llegue a más células de la planta que son las responsables de realizar la fotosíntesis. ¡Increíble!

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