La quimica como herramienta de vida

Cómo afecta la química a nuestro mundo

Para muchos, la química es un concepto extraño, que pertenece al mundo académico y a los libros de texto, con poca relevancia en nuestra vida cotidiana. De hecho, sería difícil encontrar un aspecto de la rutina diaria que no esté directamente afectado por la investigación química.
La química es el estudio de las moléculas: los componentes básicos de la materia. Es fundamental para nuestra existencia y dirige nuestras investigaciones sobre el cuerpo humano, la Tierra, los alimentos, los materiales, la energía y cualquier otro lugar. La industria química, apoyada por la investigación en química, sustenta gran parte de nuestro progreso económico y proporciona riqueza y prosperidad a la sociedad. En Australia, la industria química emplea a 60.000 personas y contribuye a nuestro PIB con unos 11.600 millones de dólares anuales.
La teoría química se viene desarrollando desde mucho antes de que el “químico” se convirtiera en una posible opción profesional. El fenómeno del fuego fue una de las primeras maravillas que la humanidad trató de comprender y su uso condujo al estudio y la manipulación de los metales. Esto se remonta al año 5000 a.C., cuando se descubrió el cobre y sustituyó a la piedra como material para fabricar herramientas. Se obtenía mediante un proceso llamado

La química en la vida cotidiana pdf

La química es un campo de estudio increíblemente fascinante. Al ser tan fundamental para nuestro mundo, la química desempeña un papel en la vida de todos y afecta a casi todos los aspectos de nuestra existencia de alguna manera. La química es esencial para satisfacer nuestras necesidades básicas de alimentación, vestido, vivienda, salud, energía y aire, agua y suelo limpios. Las tecnologías químicas enriquecen nuestra calidad de vida de numerosas maneras al proporcionar nuevas soluciones a los problemas de salud, materiales y uso de la energía. Por ello, el estudio de la química es útil para prepararnos para el mundo real.
A menudo se denomina a la química como la ciencia central porque une la física y las matemáticas, la biología y la medicina, y las ciencias de la tierra y del medio ambiente. Por ello, el conocimiento de la naturaleza de las sustancias químicas y de los procesos químicos permite comprender una serie de fenómenos físicos y biológicos. Saber algo de química merece la pena porque proporciona una base excelente para entender el universo físico en el que vivimos. Para bien o para mal, ¡todo es química!

¿cuál es la contribución de la química a la sociedad?

El origen de la vida presenta un problema especialmente difícil para la química, ya que es esencialmente ilimitado: hay un número muy, muy grande de reacciones que podrían haber ocurrido en la Tierra peribiótica, y pocos límites duros en los tipos de compuestos que podrían haber estado disponibles, en las posibles condiciones de reacción, y en los procesos que finalmente podrían haber llevado a las células elementales del tipo que ahora conocemos. Lo que sí está claro es el enigma central de la comprensión de la “vida”: es decir, que una célula viva está compuesta por moléculas; que las moléculas en las células están reaccionando; que ni las moléculas ni las reacciones están vivas individualmente; pero que la célula -como conjunto de reacciones y procesos- está viva. Entender cómo se ha producido esa transformación -desde un número intrincadamente grande de posibles componentes, hasta un conjunto de redes con una propiedad emergente (“vida”), es el problema central del campo, y uno de los grandes problemas de toda la ciencia.
Los objetivos de este programa de investigación son desarrollar una comprensión de las reacciones plausibles que podrían ocurrir en la Tierra peribiótica. Así, deseamos: i) acotar el problema para simplificar y centrar la tarea de otros científicos interesados en fabricar las moléculas estructuralmente complejas que son esenciales en la vida actual; ii) atacar algunos de los problemas de concentración, catálisis y formación de redes que son esenciales para la formación de sistemas disipativos que evolucionan espontáneamente; iii) ensamblar listas plausibles de reactivos elementales y procesos que conducen a los que se encuentran comúnmente en el metabolismo actual; iv) desarrollar justificaciones para la existencia de “fósiles químicos”: es decir, moléculas, reacciones y procesos que parecen ser comunes a toda la vida (por lo que sabemos) y que, por tanto, parecen ofrecer pistas sobre las primeras etapas comunes de la formación de las protocélulas.

10 importancia de la química en nuestra vida cotidiana

Anja-Verena Mudring, profesora del Departamento de Química de Materiales y Medio Ambiente, fue nombrada primera directora del centro. (En mayo de 2021, la profesora Aji Mathew, del mismo departamento, fue nombrada nueva directora). Dice que actualmente existe una “masa crítica” de investigadores y expertos en química verde en la Universidad de Estocolmo.
En los últimos años, la Universidad de Estocolmo ha tenido numerosos profesores visitantes en química verde. Uno de ellos es Paul T. Anastas, que en 2019 recibió la Cátedra del Rey Carlos XVI Gustavo en Ciencias Ambientales. Paul T. Anastas es director del Centro de Química Verde e Ingeniería Verde de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, y está considerado como uno de los fundadores de la química verde. Este año, Julie B. Zimmerman, también de la Universidad de Yale, se incorporará a la Universidad de Estocolmo como profesora visitante, al igual que Jamie Fergusson, del Emeroy & Henry College (Estados Unidos).

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