Piedras preciosas y semipreciosas mas abundantes en mexico

Piedras preciosas y semipreciosas mas abundantes en mexico

Adamita

ResumenEn el periodo azteca y en la época colonial se utilizaron diferentes piedras naturales originarias del Valle de México para la construcción de edificios. El deterioro de la piedra se investigó in situ en varios edificios históricos del casco antiguo de la Ciudad de México. En este estudio se presentarán diferentes aspectos de la meteorización y el deterioro en tres edificios históricos significativos, el Templo Mayor de las excavaciones aztecas, la Catedral Metropolitana y el palacio colonial de los duques de Heras Soto. Se investigaron las propiedades petrofísicas de las principales piedras de construcción de estas estructuras, como la densidad, la porosidad, la distribución de los radios de los poros, la tasa y el coeficiente de absorción de agua, la expansión térmica e higiénica, y las propiedades mecánicas de resistencia a la compresión uniaxial. Se pudo deducir una relación entre los valores de las propiedades críticas individuales, según las características del tejido anisotrópico, y las formas específicas de intemperismo.
Durante el proceso de meteorización, el primer centímetro del material pétreo se ve especialmente afectado. Así, cambian la distribución de los radios de los poros, la porosidad, la captación de agua capilar y la dureza. Las pruebas realizadas en el laboratorio con este material meteorizado demostraron claramente este proceso. Tras la humectación de una muestra de piedra truncada, el agua penetra y permanece sólo en la zona meteorizada (Fig. 5a). Aquí la contribución del tamaño de los poros cambia en beneficio de una mayor cantidad de poros activos capilares, del 27 al 76%, en comparación con el material no meteorizado (Fig. 5I-III). Los poros capilares activos se definen como aquellos que tienen una dimensión transversal que va de 0,1 a >100 μm (Klopfer 1985). La porosidad aumenta del 10 al 13% (Fig. 5I-III), mientras que la dureza superficial medida con un durómetro DO (ASTM D 2240), disminuye hasta el 70% en comparación con el material intacto.Fig. 5

Amatista

Hace varios años, en una mina de ágata cerca de Campos Borges, en el estado de Rio Grande do Sul, se descubrieron ópalos de fuego de color amarillo a naranja. Se distinguen por su hermoso color, a menudo con un ligero enturbiamiento, pero sin juego de colores. Su naranja cálido y expresivo se presenta en todas las variedades, desde el amarillo hasta el rojo claro, a veces con un matiz marrón. Lo que más llama la atención es el gran tamaño de las piedras en bruto.
El ardiente y cálido brillo del ópalo de fuego seduce a los amantes de las joyas de todo el mundo. Este radiante color naranja no puede pasarse por alto. El ópalo de fuego, que, al igual que los demás ópalos, está formado por ácido silícico con un contenido relativamente alto de agua, recibió su nombre por su color.
Los entendidos dicen que los ópalos de fuego confieren a su portador valor, resistencia, fuerza de voluntad y energía. Gracias a su fuerza, disipan viejas formas de pensar, largamente superadas, y dejan paso a otras nuevas. El cálido y ardiente rojo anaranjado tiene un efecto positivo en la psique y transmite una profunda sensación de calidez, paz y armonía. El ópalo de fuego es la piedra de la suerte de los nacidos bajo el signo de Aries.

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Concerning Precious Stones and JewelsIssued by Theodore A. Kohn & SonJewellers, New York El texto que sigue fue publicado en torno a 1925, como se indica en su entrada de catálogo por la Biblioteca Gemológica Richard T. Liddicoat del GIA. Esta edición consta de 45 páginas; otra consta de 43 páginas.
Dos diseños de Hans Holbein el Joven en un estilo transnacional (suizo, alemán, británico), ambos del “Libro de joyas”. A la izquierda, un colgante en forma de monograma “HI”, engastado con una esmeralda y tres perlas en forma de gota, hacia 1536-1537. A la derecha, un colgante de una dama que sostiene una piedra sobre tres perlas en forma de gota, hacia 1532-1543. Estas imágenes no aparecen en Concerning Precious Stones and Jewels. (Imágenes: Museo Británico)

Crisoberilo

Calcedonia ágata: La calcedonia de ágata se diferencia de otras calcedonias en que a menudo presenta un marcado bandeado. De hecho, algunas láminas de ágata pueden parecer tener bandas similares a las de los anillos de los árboles. Debido a su naturaleza porosa, a menudo se colorea (por los humanos) de negro, rojo, verde o azul para aumentar su atractivo visual.
Se presenta en forma de cubos, octaedros y dodecaedros, y rara vez en forma de cristales. Los cubos de plata nativos son siempre pequeños, y suelen presentar caras escalonadas, o en masas compactas de ramas retorcidas, y formas alámbricas de color blanco grisáceo plateado. Agregado (leer completo)
Dolomita: La dolomita es similar a la calcita y se encuentra junto a ella en la caliza. Suele aparecer como un mineral secundario, formado por la reacción de fluidos portadores de magnesio que se filtran a través de la caliza. Puede ser incolora, o de color blanco a crema e incluso marrón amarillento, a veces rosa pálido. Tiene un brillo vítreo y es translúcida.
Labradorita: La labradorita es un feldespato de plagioclasa rico en sodio que muestra un tipo particular de iridiscencia sobre un fondo oscuro. Los feldespatos plagioclasa son minerales cálcico-sódicos que forman una serie continua que va desde la albita, pasando por la oligoclasa, la andesina, la labradorita y la bytownita hasta la anortita. Por lo general, no es posible realizar una clasificación precisa en especímenes de mano, y sus propiedades físicas (leer completo)

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