Creacion de los planetas

Creacion de los planetas en línea

Se cree que el Sistema Solar surgió del colapso gravitatorio de una enorme nube de gas y polvo hace unos 4.500 millones de años. La nube tenía probablemente varios años luz de diámetro y dio lugar al nacimiento de varias estrellas, incluido nuestro propio Sol.
Tras la creación de las nuevas estrellas, éstas quedaron con nubes giratorias de gas y polvo a su alrededor, conocidas como discos protoplanetarios. La imagen de la derecha muestra estas nubes de polvo alrededor de las estrellas recién formadas en la nebulosa de Orión, y es el material de estas nubes el que se utiliza para crear sistemas planetarios alrededor de las estrellas durante los siguientes millones de años.
Se cree que los planetas se formaron mediante un proceso conocido como acreción, por el que los granos de polvo en órbita alrededor del Sol comenzaron a colisionar entre sí para formar grupos de entre uno y diez metros de diámetro. A continuación, éstos colisionaron para formar cuerpos más grandes (planetesimales) de unos 5 km de tamaño; luego aumentaron gradualmente mediante nuevas colisiones a unos 15 cm por año en el transcurso de los siguientes millones de años.

Neptuno

Se cree que los planetas de nuestro Sistema Solar se formaron a partir del mismo disco giratorio de polvo que formó el Sol. Este disco, llamado nebulosa solar, estaba compuesto principalmente por hidrógeno y helio, pero también tenía otros elementos en menor proporción. La nebulosa tenía una cierta cantidad de momento angular que orbitaba alrededor del Sol en formación. Las partículas del disco giratorio empezaron a agruparse a medida que la gravedad las atraía. A lo largo de unos pocos millones de años, muchos de estos trozos se habían fusionado y había unos 109 objetos llamados planetesimales, con diámetros de unos 1000 m. Con el tiempo, los planetesimales siguieron chocando y uniéndose, atraídos por la gravedad. Estos objetos más grandes, del tamaño y la masa de nuestra Luna, se llaman protoplanetas. La acumulación de material para formar planetas de esta manera se llama acreción.
La temperatura del sistema solar primitivo explica que los planetas interiores sean rocosos y los exteriores gaseosos. Cuando los gases se fusionaron para formar un protosol, la temperatura del sistema solar aumentó. En el sistema solar interior la temperatura llegó a ser de 2000 K, mientras que en el sistema solar exterior era de 50 K. En el sistema solar interior, sólo las sustancias con puntos de fusión muy altos habrían permanecido sólidas. Todas las demás se habrían evaporado. Así, los objetos del sistema solar interior están hechos de hierro, silicio, magnesio, azufre, aluminio, calcio y níquel. Muchos de ellos estaban presentes en compuestos con oxígeno. Había relativamente pocos elementos de otro tipo en estado sólido para formar los planetas interiores. Los planetas interiores son mucho más pequeños que los exteriores y por ello tienen una gravedad relativamente baja y no pudieron atraer grandes cantidades de gas a sus atmósferas. En las regiones exteriores del sistema solar, donde era más frío, otros elementos como el agua y el metano no se vaporizaron y pudieron formar los planetas gigantes. Estos planetas eran más masivos que los interiores y pudieron atraer grandes cantidades de hidrógeno y helio, por lo que están compuestos principalmente por hidrógeno y helio, los elementos más abundantes en el sistema solar, y en el universo.

Teorías sobre la formación del sistema solar

Cuando una estrella se encuentra en su disco de formación, también conocido como fase T Tauri, está expulsando vientos extremadamente calientes dominados por partículas cargadas positivamente llamadas protones y átomos neutros de helio. Aunque gran parte del material del disco sigue cayendo sobre la estrella, pequeños grupos de partículas de polvo afortunadas chocan entre sí, agrupándose en objetos más grandes.
Los grupos de polvo se convierten en guijarros, los guijarros se convierten en rocas más grandes que se trituran para expandirse. La presencia de gas ayuda a que las partículas de material sólido se mantengan unidas. Algunas se rompen, pero otras se mantienen. Estos son los bloques de construcción de los planetas, a veces llamados “planetesimales”.
Los científicos creen que los planetas, incluidos los de nuestro sistema solar, probablemente comienzan como granos de polvo más pequeños que el ancho de un cabello humano. Surgen del gigantesco disco de gas y polvo con forma de rosquilla que rodea a las estrellas jóvenes. La gravedad y otras fuerzas hacen que el material del disco colisione. Si la colisión es lo suficientemente suave, el material se fusiona, creciendo como bolas de nieve rodantes. Con el tiempo, las partículas de polvo se combinan para formar guijarros, que evolucionan hasta convertirse en rocas del tamaño de un kilómetro. A medida que estos planetesimales orbitan alrededor de su estrella, van eliminando material de su trayectoria, dejando huellas en el espacio vacías salvo por el fino polvo. Al mismo tiempo, la estrella engulle el gas cercano y empuja el material más lejano. Al cabo de miles de millones de años, el disco se habrá transformado totalmente, gran parte de él en forma de nuevos mundos. Mira el vídeo para ver cómo se desarrolla este proceso.

Creacion de los planetas 2020

Formación de estrellas y planetas La formación de estrellas es el mecanismo que controla la estructura y la evolución de las galaxias, la acumulación de elementos pesados en el Universo, responsable de la creación de entornos planetarios en los que es posible la vida.
Las estrellas brillan durante miles de millones de años, pero su formación -que sólo dura unos pocos millones de años- sigue siendo, literalmente, un misterio: los telescopios ópticos no pueden observar el interior de los polvorientos cúmulos de gas donde nacen las estrellas. Por otra parte, los telescopios infrarrojos, que pueden revelar las estrellas nacientes antes de que salgan por completo de sus cunas polvorientas, no son capaces de observar el proceso de desarrollo que supone la preignición de las estrellas.
Sabemos que estas enormes nubes colapsan bajo la fuerza de la gravedad para formar estrellas. Debido a la fusión nuclear, estas primeras estrellas convirtieron el hidrógeno y el helio en otros elementos como el carbono, el oxígeno, el silicio y el hierro. Al final de su corta vida, las primeras estrellas expulsaron estos elementos al espacio, donde dieron forma a diminutos granos de polvo. ALMA puede detectar este polvo del Universo temprano, presente en las galaxias más lejanas y antiguas, gracias a las longitudes de onda submilimétricas. Proporciona información sobre el proceso de formación de estas primeras estrellas y galaxias.

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