Hipotesis del sistema solar

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«La teoría de la captura» redirige aquí. Para la teoría de la captura solar, véase la sección de este artículo sobre la formación del Sistema Solar. Para la teoría de la captura lunar, véase la sección de este artículo sobre la formación lunar. Pierre-Simon Laplace, uno de los creadores de la hipótesis nebular
La historia del pensamiento científico sobre la formación y evolución del Sistema Solar comenzó con la Revolución Copernicana. El primer uso registrado del término «Sistema Solar» data de 1704.[1][2] Desde el siglo XVII, los filósofos y los científicos han formulado hipótesis sobre los orígenes de nuestro Sistema Solar y de la Luna y han intentado predecir cómo cambiaría el Sistema Solar en el futuro. René Descartes fue el primero en plantear una hipótesis sobre el inicio del Sistema Solar; sin embargo, más científicos se sumaron a la discusión en el siglo XVIII, sentando las bases para posteriores hipótesis sobre el tema. Más tarde, sobre todo en el siglo XX, empezaron a acumularse diversas hipótesis, incluida la hipótesis nebular, hoy comúnmente aceptada.

Vista del sistema solar

«La teoría de la captura» redirige aquí. Para la teoría de la captura solar, véase la sección de este artículo sobre la formación del Sistema Solar. Para la teoría de la captura lunar, véase la sección de este artículo sobre la formación lunar. Pierre-Simon Laplace, uno de los creadores de la hipótesis nebular
La historia del pensamiento científico sobre la formación y evolución del Sistema Solar comenzó con la Revolución Copernicana. El primer uso registrado del término «Sistema Solar» data de 1704.[1][2] Desde el siglo XVII, los filósofos y los científicos han formulado hipótesis sobre los orígenes de nuestro Sistema Solar y de la Luna y han intentado predecir cómo cambiaría el Sistema Solar en el futuro. René Descartes fue el primero en plantear una hipótesis sobre el inicio del Sistema Solar; sin embargo, más científicos se sumaron a la discusión en el siglo XVIII, sentando las bases para posteriores hipótesis sobre el tema. Más tarde, sobre todo en el siglo XX, empezaron a acumularse diversas hipótesis, incluida la hipótesis nebular, hoy comúnmente aceptada.

El sistema solar

La cuestión del origen del sistema solar es una fuente de especulación desde hace más de cien años; pero, a pesar de la atención que se le ha dedicado, todavía no se ha obtenido una respuesta realmente satisfactoria. Actualmente hay tres hipótesis principales que parecen contener un gran elemento de verdad, medido por la aproximación de sus consecuencias a los hechos del estado actual del sistema, pero ninguna de ellas es totalmente satisfactoria. Se trata de la hipótesis nebular de Laplace, la hipótesis planetesimal de Chamberlin y Moulton y la teoría de la captura de See. La teoría de la fricción de las mareas de Darwin apenas es una hipótesis distinta, pero se menciona por separado debido a su aplicación a todas las demás. Las principales características de estas hipótesis se expondrán en el presente trabajo.
La hipótesis de Laplace: Según Laplace, el sistema solar consistía antiguamente en una masa de gas muy aplanada, que se extendía más allá de la órbita de Neptuno y giraba como un cuerpo rígido. Como consecuencia de la radiación de energía, esta masa se contrajo lentamente, y al hacerlo ganó tanta velocidad angular que la fuerza centrífuga en el ecuador se hizo mayor que la gravedad, y quedó un anillo de materia a lo largo del ecuador. Una mayor contracción desprendería una serie de anillos. Se espera que éstos se rompan de tal manera que cada uno de ellos produzca un planeta gaseoso. Éste podría evolucionar posteriormente de la misma manera que la nebulosa original, produciendo así satélites. Las críticas a esta hipótesis en su forma original son muy conocidas, y sólo se resumirán aquí.

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La cuestión del origen del sistema solar es una fuente de especulación desde hace más de cien años; pero, a pesar de la atención que se le ha dedicado, todavía no se ha obtenido una respuesta realmente satisfactoria. Actualmente hay tres hipótesis principales que parecen contener un gran elemento de verdad, medido por la aproximación de sus consecuencias a los hechos del estado actual del sistema, pero ninguna de ellas es totalmente satisfactoria. Se trata de la hipótesis nebular de Laplace, la hipótesis planetesimal de Chamberlin y Moulton y la teoría de la captura de See. La teoría de la fricción de las mareas de Darwin apenas es una hipótesis distinta, pero se menciona por separado debido a su aplicación a todas las demás. Las principales características de estas hipótesis se expondrán en el presente trabajo.
La hipótesis de Laplace: Según Laplace, el sistema solar consistía antiguamente en una masa de gas muy aplanada, que se extendía más allá de la órbita de Neptuno y giraba como un cuerpo rígido. Como consecuencia de la radiación de energía, esta masa se contrajo lentamente, y al hacerlo ganó tanta velocidad angular que la fuerza centrífuga en el ecuador se hizo mayor que la gravedad, y quedó un anillo de materia a lo largo del ecuador. Una mayor contracción desprendería una serie de anillos. Se espera que éstos se rompan de tal manera que cada uno de ellos produzca un planeta gaseoso. Éste podría evolucionar posteriormente de la misma manera que la nebulosa original, produciendo así satélites. Las críticas a esta hipótesis en su forma original son muy conocidas, y sólo se resumirán aquí.

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