Nombres de las capas de la tierra

De qué están hechas las capas de la tierra

La corteza es todo lo que podemos ver y estudiar directamente. La capa más fina de la Tierra, la corteza, sigue midiendo unos 40 km de media, con una profundidad de entre 5 y 70 km. Pero a la escala del planeta, eso es menos que la piel de una manzana.
Hay dos tipos de corteza: la continental y la oceánica. La corteza oceánica se encuentra en el fondo de los océanos o por debajo de la corteza continental; suele ser más dura y profunda y está formada por rocas más densas como el basalto, mientras que la corteza continental contiene rocas de tipo granítico y sedimentos. La corteza continental es más gruesa en la tierra.
La corteza no es una cosa rígida, sino que está dividida en varias placas tectónicas. Estas placas tectónicas no son estacionarias, sino que están en movimiento relativo unas respecto a otras. Según la relación y el entorno geológico, hay tres tipos de límites de placas tectónicas: convergentes (se mueven una hacia la otra), divergentes (se alejan de la otra) y transformantes (se mueven lateralmente).
El manto se extiende a lo largo de 2.890 km, lo que lo convierte en la capa más gruesa de la Tierra. Constituye aproximadamente el 84% del volumen de la Tierra.  Todo lo que sabemos sobre el manto lo conocemos de forma indirecta, ya que ningún estudio humano ha conseguido ir más allá de la corteza. La mayoría de las cosas que sabemos sobre el manto las conocemos gracias a los estudios sismológicos (más adelante se hablará de ello).

El manto terrestre

Los científicos definen y describen el interior de la Tierra mediante perforaciones profundas y tomografía sísmica. Estas técnicas han permitido a los investigadores conocer la estructura química y física interna de la Tierra.
Durante la formación temprana de la Tierra, el planeta pasó por un periodo de diferenciación que permitió que los elementos más pesados se hundieran en el centro y los más ligeros subieran a la superficie. La estratificación interna de la Tierra puede definirse por esta composición química resultante. Las tres capas principales de la Tierra son la corteza (1% del volumen de la Tierra), el manto (84%) y el núcleo (interior y exterior combinados, 15%). [1]
La corteza sólida es la capa más externa y delgada de nuestro planeta. La corteza tiene un grosor medio de 40 kilómetros y está dividida en quince grandes placas tectónicas que son rígidas en el centro y tienen actividad geológica en los límites, como terremotos y vulcanismo.
Los elementos más abundantes de la corteza terrestre son (enumerados aquí por porcentaje de peso) el oxígeno, el silicio, el aluminio, el hierro y el calcio. Estos elementos se combinan para formar los minerales más abundantes de la corteza terrestre, miembros de la familia de los silicatos: feldespatos plagioclasa y alcalinos, cuarzo, piroxenos, anfíboles, micas y minerales arcillosos.

4 capas de la tierra

La estructura interna de la Tierra, estructura de la Tierra sólida, o simplemente estructura de la Tierra se refiere a las capas esféricas concéntricas que subdividen la Tierra sólida, es decir, excluyendo la atmósfera y la hidrosfera de la Tierra. Consta de una corteza sólida de silicato exterior, una astenosfera y un manto sólido muy viscosos, un núcleo externo líquido cuyo flujo genera el campo magnético de la Tierra y un núcleo interno sólido.
La comprensión científica de la estructura interna de la Tierra se basa en las observaciones de la topografía y la batimetría, las observaciones de las rocas en afloramiento, las muestras traídas a la superficie desde mayores profundidades por los volcanes o la actividad volcánica, el análisis de las ondas sísmicas que atraviesan la Tierra, las mediciones de los campos gravitacionales y magnéticos de la Tierra y los experimentos con sólidos cristalinos a presiones y temperaturas características del interior profundo de la Tierra.
La estructura de la Tierra puede definirse de dos maneras: por sus propiedades mecánicas, como la reología, o químicamente. Mecánicamente, puede dividirse en litosfera, astenosfera, manto mesosférico, núcleo externo y núcleo interno. Desde el punto de vista químico, la Tierra puede dividirse en corteza, manto superior, manto inferior, núcleo externo y núcleo interno. Las capas de componentes geológicos de la Tierra se encuentran a las siguientes profundidades bajo la superficie:[2]

Retroalimentación

Los científicos definen y describen el interior de la Tierra mediante perforaciones profundas y tomografía sísmica. Estas técnicas han permitido a los investigadores conocer la estructura química y física interna de la Tierra.
Durante la formación temprana de la Tierra, el planeta pasó por un periodo de diferenciación que permitió que los elementos más pesados se hundieran en el centro y los más ligeros subieran a la superficie. La estratificación interna de la Tierra puede definirse por esta composición química resultante. Las tres capas principales de la Tierra son la corteza (1% del volumen de la Tierra), el manto (84%) y el núcleo (interior y exterior combinados, 15%). [1]
La corteza sólida es la capa más externa y delgada de nuestro planeta. La corteza tiene un grosor medio de 40 kilómetros y está dividida en quince grandes placas tectónicas que son rígidas en el centro y tienen actividad geológica en los límites, como terremotos y vulcanismo.
Los elementos más abundantes de la corteza terrestre son (enumerados aquí por porcentaje de peso) el oxígeno, el silicio, el aluminio, el hierro y el calcio. Estos elementos se combinan para formar los minerales más abundantes de la corteza terrestre, miembros de la familia de los silicatos: feldespatos plagioclasa y alcalinos, cuarzo, piroxenos, anfíboles, micas y minerales arcillosos.

Acerca del autor

admin

Ver todos los artículos