Tipos de movimientos de la corteza terrestre

tipos de límites de placas

El sistema global de dorsales oceánicas, casi continuo, serpentea por la superficie de la Tierra como las costuras de una pelota de béisbol. Es claramente visible en este mapa de la topografía mundial por encima y por debajo del nivel del mar. El sistema de dorsales forma la mayor y más larga cadena montañosa de la Tierra, serpenteando entre los continentes. Descargar imagen (jpg, 123 KB).
El enorme sistema de dorsales oceánicas es una cordillera continua de volcanes submarinos que envuelve el globo como las costuras de una pelota de béisbol, extendiéndose casi 65.000 kilómetros. La mayor parte del sistema está bajo el agua, con una profundidad media hasta la cima de la dorsal de 2.500 metros.
Las dorsales oceánicas se producen a lo largo de los límites de las placas divergentes, donde se crean nuevos fondos oceánicos al separarse las placas tectónicas de la Tierra. A medida que las placas se separan, la roca fundida asciende al fondo marino, produciendo enormes erupciones volcánicas de basalto. La velocidad de propagación afecta a la forma de una dorsal: los ritmos de propagación más lentos dan lugar a una topografía escarpada e irregular, mientras que los ritmos de propagación más rápidos producen perfiles mucho más amplios y pendientes más suaves.

fosa oceánica

Un límite divergente se produce cuando dos placas tectónicas se alejan la una de la otra. A lo largo de estos límites, son frecuentes los terremotos y el magma (roca fundida) asciende desde el manto terrestre hasta la superficie, solidificándose para crear una nueva corteza oceánica. La Dorsal Mesoatlántica es un ejemplo de límite de placa divergente.
Cuando dos placas se juntan, se habla de un límite convergente. El impacto de las placas que chocan puede hacer que los bordes de una o ambas placas se doblen formando cordilleras o que una de las placas se doble hacia abajo formando una fosa profunda en el fondo del mar. A menudo se forma una cadena de volcanes paralela a los límites de las placas convergentes y a lo largo de estos límites son frecuentes los terremotos potentes. El Cinturón de Fuego del Pacífico es un ejemplo de límite de placa convergente.
En los límites de placas convergentes, la corteza oceánica suele ser empujada hacia el manto, donde comienza a fundirse. El magma asciende hacia la otra placa y la atraviesa, solidificándose en granito, la roca que forma los continentes. Así, en los límites convergentes se crea corteza continental y se destruye la corteza oceánica.

fosa oceánica

La tectónica de placas (del latín tardío: tectonicus, del griego antiguo: τεκτονικός, lit.  que pertenece a la construcción»)[1] es una teoría científica que describe el movimiento a gran escala de las placas que componen la litosfera terrestre desde que se iniciaron los procesos tectónicos en la Tierra, hace entre 3.300[2] y 3.500 millones de años. El modelo se basa en el concepto de deriva continental, una idea desarrollada durante las primeras décadas del siglo XX. La comunidad geocientífica aceptó la teoría de la tectónica de placas después de que se validara la propagación del fondo marino a mediados y finales de la década de 1960.
La litosfera, que es la capa exterior rígida de un planeta (la corteza y el manto superior), se divide en placas tectónicas. La litosfera de la Tierra se compone de siete u ocho placas principales (dependiendo de cómo se definan) y muchas placas menores. Cuando las placas se encuentran, su movimiento relativo determina el tipo de límite: convergente, divergente o de transformación. A lo largo de estos límites de placas (o fallas) se producen terremotos, actividad volcánica, construcción de montañas y formación de fosas oceánicas. El movimiento relativo de las placas suele oscilar entre cero y 100 mm anuales[3].

límite convergente

La tectónica de placas (del latín tardío: tectonicus, del griego antiguo: τεκτονικός, lit.  que pertenece a la construcción»)[1] es una teoría científica que describe el movimiento a gran escala de las placas que componen la litosfera terrestre desde que se iniciaron los procesos tectónicos en la Tierra, hace entre 3.300[2] y 3.500 millones de años. El modelo se basa en el concepto de deriva continental, una idea desarrollada durante las primeras décadas del siglo XX. La comunidad geocientífica aceptó la teoría de la tectónica de placas después de que se validara la propagación del fondo marino a mediados y finales de la década de 1960.
La litosfera, que es la capa exterior rígida de un planeta (la corteza y el manto superior), se divide en placas tectónicas. La litosfera de la Tierra se compone de siete u ocho placas principales (dependiendo de cómo se definan) y muchas placas menores. Cuando las placas se encuentran, su movimiento relativo determina el tipo de límite: convergente, divergente o de transformación. A lo largo de estos límites de placas (o fallas) se producen terremotos, actividad volcánica, construcción de montañas y formación de fosas oceánicas. El movimiento relativo de las placas suele oscilar entre cero y 100 mm anuales[3].

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